domingo, 25 de septiembre de 2016

Coca-Cola explota manto acuífero de Nejapa


El 90% de una Coca-Cola es agua, lo que la convierte en el ingrediente principal del refresco. Se consumen 1.88 litros de agua por cada litro que se produce de Coca-Cola, 1 litro se utiliza para la producción de la gaseosa y el restante 0.88 se emplea en la higiene y lavado de los envases, así como el proceso de envasado. En El Salvador, Coca-Cola se está acabando el ingrediente principal para ese país; el agua. 

En 1994, Industrias La Constancia S.A. de C.V. (ILC) trasladó una planta embotelladora de Coca-Cola al municipio de Nejapa, compuesto por 8 cantones y 43 caseríos, donde inició sus operaciones sin investigación de impacto ambiental alguno. El municipio se encuentra sobre un acuífero que forma parte de la cuenca del río San Antonio, que es la clave para el suministro doméstico del agua de 46% de la población de la capital, San Salvador.
La cuenca del río San Antonio produce 7,4 millones de metros cúbicos al año, de los cuales en el año 1996 la empresa ILC consiguió el permiso para explotar 2 millones de metros cúbicos al año. No obstante, mientras 700 familias de 13 comunidades del municipio no poseen suministro de agua, la empresa extrae 66,67 litros por segundo para producir Coca-Cola.
Desde 1999 hasta 2013 nadie en El Salvador sabía la cantidad exacta de extracción que la embotelladora Coca-Cola hacía del río San Antonio por la falta de normativa de regulación. De hecho, aún no existen instrumentos oficiales destinados a la vigilancia y seguimiento de las empresas por parte de Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). No obstante, en el 2013 ILC solicitó un permiso de ampliación de planta.
La solicitud de dicho permiso implicó la petición del MARN por un estudio de impacto ambiental de la empresa. En febrero de 2013, ILC presentó el informe elaborado por J.R. Duarte, que aseguraba la reducción del 13% de la extracción total. Además el mismo documento señaló que Coca-Cola gastaba 1,2 millones de metros cúbicos al año cuando en el año 96 solicitaron el permiso de extraer 2 millones.
Estas incongruencias dieron lugar para que este estudio realizado por ILC fuera sometido a verificación. Este análisis se denominó “Revisión del componente Hidrológico en el Estudio de Impacto Ambiental de Industrias La Constancia EIA-ILC, Nejapa, San Salvador” realizado por el ingeniero Julio Quiñones. Los datos que se obtuvieron revelaron que en 32 años esta cuenca podría agotarse e integrándose los efectos del cambio climático sería en 27 años.  
Por las incoherencias señaladas en el informe presentado por la embotelladora se denunció que Coca-Cola pretendía sobreexplotar en un 200% el agua de recarga del acuífero San Antonio. Por ello, en Junio del 2015, la Ministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Lina Pohl, otorgó moratoria de un año a la ampliación de ILC. 

Estas medidas se acordaron mediante el convenio entre la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) y MARN, los cuales no permitieron el traslado y ampliación de la producción de agua envasada. “En junio del año pasado se firmó por primera vez un convenio entre ANDA y el MARN para que podamos pedir medidas de compensación ambiental.”, comentó la Directora Ejecutiva de ANDA, Beatriz Yarza.


Interes industrial vs derecho humano
 



En el mismo estudio realizado por Alianza por la Solidaridad de España y el Foro del Agua de El Salvador, reveló que empresas como ILC pagan 10 centavos de dólar el metro cúbico mensual mientras que la misma cantidad destinada para las viviendas costaría 50,685 dólares. Incluso, en algunos hogares se paga hasta 40 dólares al mes y hay zonas en donde no poseen el servicio de agua potable.


El cobro de la tarifa por el servicio de agua que pagan las empresas debería ser a manera de inversión para la protección y conservación de las cuencas que se exploten. Este pasado 3 de febrero se realizó un convenio entre ILC y ANDA en el cual se estipuló la realización de un proyecto que beneficiará a 296 familias del cantón Tutultepeque, las cuales no cuentan con el servicio de agua potable. 


Es por ello que el alcalde de Nejapa, Antonio Quijada dijo que existen irregularidades en el servicio. En algunos lugares las tarifas son de 7 dólares. Asimismo Ana Quijada, habitante de Tutultepeque, confirmó que se recibe agua de manera parcial una o dos veces al mes por parte de la empresa Sistema Municipal de Aguas Río San Antonio (SMARSA). En contraposición con las tarifas correspondientes para Coca-Cola. Es decir que según estos datos prevalece el interés industrial del agua sobre el uso doméstico como derecho humano.

 

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