El Ministerio de Ambiente
y Recursos Naturales (MARN) presentó un anteproyecto de Ley General de Aguas a
la Asamblea Legislativa en la que se reconoce que el agua es “un recurso
esencial para la vida, en consecuencia, es obligación del Estado aprovechar y preservar
los recursos hídricos y procurar su acceso a los habitantes”. Sin embargo, la
Comisión de Medio Ambiente no posee los votos suficientes para un dictamen
favorable y por tanto, no puede proceder al Pleno de la Asamblea. El desacuerdo
reside de manera particular del partido de oposición Alianza Republicana
Nacionalista (ARENA).
ARENA está a favor de los
intereses de algunos representantes de la empresa privada, quienes argumentan
que dicho proyecto de ley no es necesario porque ya se posee con un marco legal
que permite la regulación del agua. Las premisas del argumento radican en las
diferentes leyes existentes (Ley de ANDA, Ley de riego, Ley de CEL, Ley Medio
Ambiente, entre otras) aunque no de manera holística. Por lo anterior, en El
Salvador no se permite regular de manera integral este recurso como un bien
público protegido frente a los intereses mercantiles.
Otro elemento esencial por
el cual ARENA está en desacuerdo con la Ley General de Aguas es el Consejo
Nacional del Agua (CNA). El parlamento político define que debe de ser una
institución de carácter autónomo con representación del sector público y
privado. Sin embargo, la propuesta de ley sostiene que el CNA debe ser una
entidad de carácter público y coordinado por el MARN. Este señalamiento es de
gran relevancia debido a los conflictos de intereses sobre el uso productivo y
el uso personal como derecho humano.
Si el CNA se define de
manera autónoma con mayor representación privada, en un contexto de escasez
hídrica, no se podrá cumplir con las obligaciones para reconocer el agua como
un derecho humano. Por otro lado, se concederán permisos a las empresas sin
importar las consecuencias de la sobreexplotación. Miguel Cartagena,
representante de Alianza Ambiental de Provida dijo: “El Consejo Nacional de
Agua se convierte en una estrategia esencial para la garantía de nuestro
derecho al agua. De lo contrario, la Coca-Cola tendrá de manera permanente sus
permisos en Nejapa”.
Además de los esfuerzos de
la sociedad civil, también se contó con ayuda internacional. La ONG española,
Alianza por la Solidaridad y el Foro del Agua de El Salvador realizaron una
campaña de concientización llamada TieRRRa
que significa “Empresas Rentables pero Responsables con los Recursos” en
España. La campaña obtuvo un impacto impresionante en el país europeo, con lo
que se consiguió evitar que la empresa Coca-Cola realizará una ampliación a su
planta en Nejapa.